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October 4, 2015

Querida hija, que nunca te sientas sola.

Flickr/Susana Fernandez

Querida hija,

Espero que, mientras intentas descubrir, en algún lugar, la salida del camino difícil, siempre sepas cuán profundo es mi amor por ti.

Que las decisiones que tomes hacia la vida y la tolerancia que tengas con las personas se mantenga fuerte—sin importar lo que venga.

Que nunca cuestiones tu intuición e instinto acerca de las personas y situaciones que, inevitablemente, encontrarás a lo largo de tu camino.

Por favor, cuando te enfrentes con cualquier adversidad o situación tóxica, decide mantenerte firme, y también mantén tu carácter firme—escoge escuchar solamente a tu guía interna, esa que se encuentra en el santuario de tu propia alma.

Trata de comprender que no eres simplemente una extensión de tus padres, eres un ser completamente distinto y único, un ser que merece amor real e incondicional. Tú mereces esto y mucho más.

Por más difícil que parezca, haz tu mejor esfuerzo en aceptar a las personas como son, así como también a las circunstancias que la vida te presente.

Los padres son seres humanos, tienen grandes fallas y no pueden anular las heridas de la infancia—estas, inevitablemente, pasarán a ti.

Trata de comprender todo lo que te rodeo con compasión y amor, pero, al mismo tiempo, permaneciendo fiel a tus límites, principios, creencias y valores personales—pero siempre con el mayor respeto hacia ti misma y hacia los demás.

Siempre cuestiona todo lo que se te enseña y todo aquello que la sociedad defienda, sin tomar nada, nunca, al pie de la letra, nunca te conformes con la opinión que tengan los demás y nunca te limites por el criterio que las personas tengan de ti o de las personas que quieres—crea tu propio criterio.

Y lo más importante: intenta descubrir tu propia verdad, separada de las influencias de los demás, y confía que, mientras tengas una creencia y una fe sólida, el universo nunca te defraudará.

Con el tiempo descubrirás tu propósito aquí en la tierra.

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Link del artículo oríginal:

Dear Daughter, May You Never Feel Lost.

Autor del artículo: Jennifer Jacobs

Traductora: María José Barillas

Editoras: Katarina Tavčar(Inglés)/Yoli Ramazzina (Español)

Foto: Flickr/Susana Fernandez

 

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Jennifer Jacobs