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February 22, 2016

A mi verdadero amor: No quiero una vida sin ti.

Unsplash: https://unsplash.com/photos/yB2TGLr-rVo

“Aférrate a mí mientras avanzamos

Mientras caminamos por éste camino desconocido

Y aunque esta ola nos esté engañando

Quiero que sepas que no estás solo

Porque yo haré de éste lugar tu hogar” ~ Phillip Phillips

.

Parece algo tan cruel que haya encontrado el verdadero amor y ahora me tenga que ir.

Te amo pero, te tengo que dejar.

Debo dejarte libre y alejarme.

A veces debemos hacer lo que no queremos pero lo que debemos. Sobre nuestros deseos humanos y egoístas, debemos hacer lo correcto. Este es uno de esos momentos—y Dios, sí que duele.

Sin embargo, sé que estará bien. Creo en el amor. Debo creer.

Quiero que sepas que eres mi hogar. Ya sea que nuestros cuerpos estén juntos físicamente o separados por un océano—tú eres y siempre serás mi hogar, y mi corazón será tuyo. No existe ningún otro lugar.

Con cada momento que pasa, el tiempo pasa y el momento en que yo me vaya se acerca. Siempre me reiré de nuestra mutua apreciación por todas las ironías y paradojas que se encuentran en el universo.

Pero ahora creo que estaremos viviendo la ironía más cruel de todas.

La ironía de tras haber vivido una deprimente existencia de dependencia y soledad, manteniéndome alejada del mundo, te conocí. La persona que me enseñó lo que es la dulzura y la vulnerabilidad, ayudando a descubrirme a mí misma.

La ironía de nunca haberme permitido querer o necesitar a nadie, y ahora todo lo que quiero y necesito es a ti, a mi lado. Y precisamente ahora, con ese entendimiento, debo seguir adelante—sola.

Oh, la ironía. ¿No atrevemos a tener esperanza?

Solía pensar que eran valiente y feroz. Descubrí que no tengo la menor idea de lo que en realidad era la valentía—hasta que apareciste tú, ayudándome a deshacerme de la fachada tras la cual me escondí por años. Y ahora, la mayor prueba de mi coraje se acerca hacia nosotros—debo seguir adelante sin ti, aunque tenga miedo de cómo será mi vida.

Solía salta hacia la oportunidad de viajar sola, de afrontarme al mundo sola, pensaba que me hacía fuerte. Ahora, en el preciso momento que debo serlo, no quiero ser fuerte—debo cavar muy profundo y descubrir de qué estoy hecha.

Me quebraste por completo, destrozando todas las paredes y protecciones que tenía un orden. Y, cuando encontraste la dulzura y la poca humanidad que brotaba en medio de mi desorden, me ayudaste a aceptar y amarla, con todo y sus fallas y, de vuelta me dejó amarte de la manera más profunda que jamás he conocido.

Y ahora esa dulzura, esa poca humanidad, y yo estamos envueltas en el miedo de continuar solas, sin ti a nuestro lado.

En nuestro camino humano formamos apegos. Nuestro camino espiritual nos empuja a dejar ir esos apegos. Todo lo que podemos hacer es respirar y seguir viviendo.

No estoy segura cuál es el destino más cruel—saber que ambos seguimos en la tierra pero, apartados, pegados a un rayo de esperanza por un milagro, o si uno de los dos estuvo más tiempo y ya no tuvimos esperanza. ¿Quién soy yo para decir?

Así que debo respirar y seguir adelante. Debo confiar.

Debo confiar que un amor así de grande y verdadero no será apartado de un mundo que precisamente necesita de eso—un amor verdadero e incondicional. Debo confiar que encontraremos nuestro camino una vez más a través del océano y así pasar nuestras vidas físicas uno junto al otro.

Hemos amado y hemos odiado. Reído y llorado. Sonreído y discutido.

Pero a pesar de todo, como dijo Poe elocuentemente, “amamos con un amor que fue más que amor.”

Hemos crecido individualmente y juntos. Nos hemos animado y empujado uno al otro para ser seres humanos más cariñosos y compasivos. Hacemos el uno del otro una mejor versión de nosotros mismo.

Nadie más hubiese podido hacer eso por mí. Siempre has sido solamente tú.

Yo siempre digo “el amor conquista todo”, así que tengamos fe que en nuestra partida el amor encontrará un camino. Sé fuerte para mí, mi amor, y yo seré fuerte para ti. Mi alma está contigo hasta que nuestros cuerpos se encuentren otra vez.

Hasta entonces, yo estaré aquí—respirando por el dolor y esperando pacientemente, aferrándome a la esperanza en la oscuridad.

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Link del artículo oríginal:

To my True Love: I Don’t Want a Life without You.

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Autora del artículo: Lindsay Carricarte

Traductora: María José Barillas García

Editoras: Nicole Cameron (Inglés) / Yoli Ramazzina (Español)

Foto: Unsplash

 

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Lindsay Carricarte

Lindsay Carricarte-Jones can currently be found residing in Long Beach, CA, with her husband Chris and their fur-babies. They practice and learn from each other every day. Her heart beats for writing, Buddhism, yoga, meditation, books, helping the world, nature, snowboarding, coffee, hiking, and of course her loves— Chris, and their two dogs, Bandit, a American Bulldog/Pitbull rescue, and Luna, a Welsh Corgi.

Their goal is to travel the world helping others heal through yoga, meditation, crystal healing, and coaching. She currently runs Life Warrior – The Art of Being Human with Chris, where they help others heal through spiritual coaching and teaching. Connect with her on Facebook, Instagram, and Twitter for more information.

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