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December 10, 2015

Como lidiar con una relación a distancia.

Flickr/Manel

Las relaciones a distancia pueden ser una espada de doble filo.

No todos pueden lidiar con las dificultades. A pesar de todos los desafíos asociados con las relaciones a distancia, soy la prueba viviente que estas pueden funcionar.

Encima de todo, es necesario una cosa; sin este elemento una relación a distancia está condenada al fracaso. Puede sonar como algo obvio, y es simplemente una palabra, pero contiene muchos significados e interpretaciones.

Confianza.

Esta llave es elemental para cualquier relación—cuando las millas nos separan de los que amamos, la confianza puede fortalecer el vínculo y funcionar como pegamento para mantenernos unidos a esas personas.

Recientemente inicié una relación con una mujer que vive en Florida, yo, actualmente, vivo al norte de Virginia. Cuando éramos niños vivíamos a dos casas de distancia; ella era, literalmente, la chica de al lado, hasta que nos mudamos del área.

Yo era su protector, aun cuando éramos niños. Nuestras familias eran cercanas y solíamos irnos de vacaciones juntos. Desarrollamos un vínculo, el cual había estado inactivo hasta que fue redescubierto de nuevo, 20 años después.

Un día, de la nada, ella me envió fotos de nosotros cuando éramos niños y también unos vídeos caseros. Cuando empezamos a chatear y revivir nuestra niñez descubrimos que, aun siendo adultos, teníamos esa conexión juvenil. Fue el destino el que nos unió de nuevo.

Eventualmente las conversaciones se tornaron de un amigable “hola,” a conversaciones intimas de todos los días. Rápidamente nuestro vínculo creció a una relación significativa, aun habiendo miles de millas separándonos.

Rápidamente hicimos planes para vernos. Necesitábamos darnos cuenta, de una vez por todas, si en persona nuestras palabras eran acorde a nuestros sentimientos. Estos no solo estuvieron acorde a nuestras palabras, también superaron nuestras expectativas. Esto era amor y también fue verdaderamente el destino.

Todo el tiempo y esfuerzo que pusimos en hablar por teléfono y enviarnos mensajes de texto (incluyendo el enviarnos fotos, el uno al otro, diariamente) nos llevó a una conexión más profunda y también a que cada uno desarrollara sentimientos más profundos por el otro. Tras habernos visto y haber pasado un fin de semana juntos, sabíamos que nuestra búsqueda había finalizado; sabíamos con quién queríamos estar.

Para que nuestra relación prosperara teníamos que confiar en nosotros. Ya hicimos planes para un futuro juntos y ambos queremos y confiamos en que estos se cumplirán.

No siempre ha sido fácil, pero el hecho de que confiamos el uno en el otro ha hecho que nuestra relación prospere. Confiamos en que solamente queremos platicar y pasar tiempo entre nosotros. Cuando tenemos la oportunidad de pasar tiempo con alguien más, siempre nos escogemos a nosotros.

Es aquí en donde creo que muchas de las relaciones a distancia empiezan a alejarse. Uno de los dos escoge constantemente perseguir su vida enfrente de los dos en vez de enfocarse en el cuadro mayor—un futuro juntos.

Un balance apropiado es esencial. Necesitamos estar persiguiendo nuestros sueños, pero de una manera en que estos nos lleven hacia la otra persona, no lejos de esta—si de verdad queremos que nuestra relación tenga éxito, ambas personas deben confiar que los sentimientos son mutuos.

Se deberán hacer sacrificios. Nos sacrificamos porque confiamos el uno al otro. Nos sacrificamos porque nos amamos. Sacrificamos una parte de nuestro presente por esa parte del futuro que anhelamos experimentar. Sacrificamos encuentros con nuevas parejas, también nuevas experiencias, porque confiamos en el amor que tenemos el uno por el otro y en el futuro que hemos planeado juntos.

Mi pareja está en la escuela de enfermería, está finalizando su último semestre y medio. Ocasionalmente pasamos fines de semana juntos pero, lo sentimos profundamente cuando uno de los dos se tiene que ir al finalizar el fin de semana. Simplemente, queremos más.

Ambos hemos hablado que queremos estar juntos, físicamente, para su graduación; confío en que este plan funcionará, confío porque hablamos de ello todos los días. Hablamos de donde queremos vivir y como queremos vivir. Hablamos de cómo queremos cuidarnos mutuamente y crecer juntos emocionalmente.

Somos abiertos el uno con el otro; nuestra confianza es tan grande que no hay tema de conversación prohibido. Ambos sabemos que esta distancia temporal ha desarrollado una confianza más fuerte entre nosotros, así que cuando estamos juntos—esos momentos hermosos en los que no existe distancia alguna—nuestra relación crece y florece hacia un nivel exponencial.

Realizamos cosas que mantienen nuestro vínculo fuerte y tratamos de sacar el mejor provecho de la distancia. Realizamos juegos juntos y lo hacemos de una manera divertida, así como asignarnos quehaceres que ambos sabemos que nos gusta hacer. Esto también ayuda a que pase el tiempo mientras no estamos juntos y, nos da la oportunidad de expresar nuestras emociones y sentimientos de una manera creativa.

Hemos dominado el sexo telefónico de muchas maneras. Como seres adultos saludables y activos, tenemos deseos sexuales que debemos llenar de alguna manera. Ya que no podemos estar juntos físicamente cuando el deseo aparece, hemos desarrollado varias formas de realizar esta intimidad de una manera privada y con confianza.

Para algunos esto no es algo fácil de hacer. Si no existe una confianza plena entre los dos, muchas parejas se preocupan que los detalles de estos actos sean compartidos con alguien más, y esto hace imposible este tipo de intimidad. Si este tipo de intimidad no puede ser expresada, uno de los dos puede terminar buscando intimidad en otro lugar. La confianza en ésta área es primordial, tal vez la más importante de todas.

Tener confianza nos ha ayudado a crecer más fuerte cada día, a pesar de la distancia que hay entre nosotros.

Tener confianza y un plan a largo plazo para nuestro futuro, uno que ambos podamos ver y sentir, nos ha ayudado a desarrollar sentimiento más fuertes hacia nosotros. Estamos, ansiosamente, anticipando el día en que ya no existan fronteras entre nosotros. Nuestra confianza nos ha impacientado para iniciar a vivir una vida juntos. Tenemos tanto tiempo perdido por recuperar que el entusiasmo de finalmente poder estar juntos es abrumador.

Si no fuera por la confianza que tenemos, nuestra relación hubiera terminado hace meses. En cambio, esta crece cada día y nuestros corazones nunca se han sentido más a salvo y seguros.

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Link del artículo oríginal:

How to Handle a Long Distance Relationship.

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Autor del artículo: Adam Wilkinson

Traductora: María José Barillas García

Editoras: Catherine Monkman (Inglés) / Yoli Ramazzina (Español)

Foto: Flickr/Manel

 

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Adam Wilkinson