3.3
February 25, 2015

Resignation Letter. {Artículo también publicado en Español}

love heart myself

*editor’s note: to read this article in English, just scroll down!

Este año he estado tratando de estar presente y evitar que mi mente divague en el pasado y en el futuro.

Durante parte de este ejercicio, me he percatado en como me refiero a mí misma y lo dura que he sido todos estos años. Comencé a analizar cada palabra y a medir el imparto que estas tienen en mis ánimos y sobre todo en mis días.

El querer ser perfecto se vuelve un vicio agotador y sobre todo dañino para el alma. Hoy me levanté cansada de las mismas palabras y de escuchar ese disco usado en mi cabeza cada vez que me veo en el espejo. Si he de tener que escuchar tantas veces un disco, que sean de palabras alentadoras, llenas de amor y esperanza. Así que hoy renuncio y dejo atrás lo negativo para darle espacio a lo positivo.

Repetiré las siguientes palabras hasta memorizarlas, hasta que el disco se destruya del uso:

Renuncio a levantarme cada mañana para verme en el espejo y buscar cambios  ajenos en mi cuerpo.

Renuncio a pararme constantemente en una báscula  y que esta determine mi valor.

Renuncio a usar cantidades excesivas de maquillaje para cubrir mis defectos y llevándome de encuentro mis virtudes.

Renuncio a darme latigazos al describirme con adjetivos calificativos ofensivos.

Renuncio a privarme de disfrutar de delicias por pesar unas libras menos.

Renuncio a quedarme en casa por evitar que los demás me vean y darle valor a la opinión de los demás.

Renuncio a poner en las mente de los demás expresiones negativas en mi contra.

Renuncio a darle poder a mi físico sobre mi intelecto y mi corazón.

Renuncio a cuestionar el porque un hombre se me acerca y muestra interés en mí. Renuncio a pensar que soy yo la del problema y que todo se solucionará si tan solo cambiara, si tan solo no fuera yo.

Renuncio a pasar pendiente de otras mujeres que han sido parte de mi actual o pasada pareja.

Renuncio a pensar que ellas tienen algo que yo no y solo ellas tienen la fórmula mágica de la felicidad.

Renuncio a compararme con mis amigas, primas y mujeres que no conozco.

Renuncio a no ver las cualidades únicas que solamente yo poseo, a no darme crédito por mis logros y a no confiar en mi capacidad.

Renuncio a pensar que cada elogio que me dan es mentira y creer que solo me lo dicen por compromiso.

Renuncio a rebajarme por obtener la atención de alguien, por hacerle entender que valgo la pena cuando en realidad soy yo la que necesita verlo.

Renuncio a obligar a transformar mi ser a cambio de agrado.

Renuncio a poner mi vida en pausa por seguir esperando as alguien que jamás volverá.

Renuncio a conformarme con cualquier hombre que mire en mi dirección y a no tener paciencia por esperar a alguien que sepa valorarme.

Renuncio a permitir que mi pareja abuse física, emocional o psicológicamente de mi.

Renuncio a no confiar en mí misma, a no poder ver que poseo la suficiente fuerza y sabiduría para cambiar mi mundo.
Hoy renuncio a ser mi peor enemiga y no a tomar riendas sobre mi vida.

Hoy renuncio a seguir siendo mi peor obstáculo.

Hoy renuncio.

~

This year I’ve been trying to be more present —focusing on keeping my mind from wandering to the past and towards the future.

During part of my practice, I have noticed how harsh I’ve been on myself all these years.

I began to analyze and measure the impact that my harsh words have had on my moods as well as paying attention to what the ramifications were on my days. The search for perfection has become a ridiculous and vicious cycle that I now understand will never lead me anywhere. Today I woke up tired of the same, hurtful words. I was tired of listening to the used record replay over and over again in my head every time I looked in the mirror.

I decided: if a record should play, let it be one with encouraging words full of love, empowerment and hope.

So today I decided to quit replaying my old, worn out record of negativity. It’s time to make room for positive thoughts. I will repeat these words until I memorize them, until the record is destroyed after too much use.

I quit getting up every morning to look in the mirror and search for changes that don’t belong to my body.

I quit constantly standing on a scale, and allowing that number to determine how much I’m worth.

I quit using excessive amounts of makeup to cover my flaws.

I quit hitting myself with offensive adjectives to describe myself.

I quit depriving myself of the enjoyment of delicacies to weigh a few pounds less.

I quit staying at home so others won’t see me.

I quit caring about what others think of me.

I quit projecting negative thoughts about myself.

I quit empowering my physique over my intellect and my heart.

I quit questioning why a man approaches me and shows interest in me.

I quit thinking I’m the problem and everything can be fixed if I change.

I quit feeling jealous of other women who have been in relationships with my current or past partners.

I quit thinking they have something I don’t and only they have the magic formula of happiness.

I quit comparing myself with my friends, cousins and women who I do not know.

I quit being blind to the unique qualities that only I possess,

I quit not giving myself credit for my accomplishments and abilities.

I quit thinking that every compliment I get is a lie said as an attempt to make me feel better.

I quit degrading myself to get someone’s attention, to make him understand that I am worth it when in fact I am the one who needs to see it.

I quit transforming myself in order to make someone like me.

I quit putting my life on hold to wait for someone who will never return.

I quit settling for any man that looks in my direction and I quit having impatience for waiting for someone who knows how to appreciate me.

I quit allowing my partner to physically, emotionally or psychologically abuse me.

I quit not trusting myself—I have the strength and wisdom to change my world and destiny.

Today I quit being my worst enemy and I quit being the antagonist of my life.

Today I quit being my worst obstacle.

Today I quit.

~

 

Author: Isabella Arevalo

Editor: Emma Ruffin

Photo: Deviant Art

You must be logged in to post a comment. Create an account.

Shary Padilla Feb 25, 2015 4:44pm

Brilliant and very touching, its a rich, relateable and deep writing! So Proud of you Isa!! xx

Shary Padilla Feb 25, 2015 4:43pm

Brilliant and very touching, its a rich, relateable and deep writing! So Proud of you Isa!! xx

Feb 25, 2015 4:14pm

Proud of you 🙂

Read Elephant’s Best Articles of the Week here.
Readers voted with your hearts, comments, views, and shares:
Click here to see which Writers & Issues Won.

Isabella Arevalo

Isabella Arevalo es hondureña, podría decir capitalina pero ha dejado el corazón regado en muchos rincones del país, nació en el seno de una familia vegetariana de padres yogis y una hermana guerrera de la vida y angel en el cielo, jamás dejo un libro por la mitad y tiene una pequeña obsesión por el arte en todas sus formas, olores, sabores y colores. Adora los desafíos y también se encantaría vivir en un mundo en donde la comida no tuviera calorías (la rica y usualmente no tan saludable), desea de cualquier mujer. Padece de sed por el conocimiento y explorar este vasto mundo lleno de oportunidades porque entre más aprendo, más se da cuenta de lo mucho que desconoce, dice por ahí un dicho muy famoso. En agosto de 2011, empacó su vida (y el valor) en dos maleta y se mudó a una península en Asia. Vive sus días entre caracteres, comiendo arroz que se pega a los palillos, un lenguaje que se habla al revés, tecnología que nunca deja de sorprenderse y en la mirada de miles de ojos oblicuos. Su casa se encuentra en Busan, Corea del Sur pero su hogar jamás cambiará y siempre llevará en el pecho cinco estrellas de pálido azul.

~

Isabella Arevalo: Honduran. Living in South Korea. Born vegetarian. Daughter of yogis. Sister of an angel in heaven. Bookworm. Bow and red lips obsessed. Infected with wanderlust. Passionate volunteer. Compulsive writer.