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November 29, 2015

Ser bisexual no significa que soy eso.

Flickr/PHOTO VANOVA

“Acéptate tal como eres. Y eso es lo más difícil que hay en el mundo, porque va en contra de tu entrenamiento, educación, de tu cultura.” ~ Osho

Hace algunos años, cuando estaba haciendo mis primeros intentos para declararme bisexual, tuve una conversación seria y honesta con varios de mis amigos acerca de mi estilo de vida.

La razón por la cual quería declararme bisexual se basaba en mi deseo de vivir de la manera más auténtica posible. Yo soy la responsable de mi propia integridad, no de la reacción que tengan los demás hacia ella.

Sin embargo, nunca he podido olvidar un comentario en particular, el estar atraída por alguien de tu mismo sexo es una forma de narcisismo. Me sorprendió ya que ésta persona no era homofóbica—hasta donde tenía entendido—y simplemente no podía entender como una persona así, con una mente tan abierta, podía tener este tipo de metáforas.

Estoy escribiendo sobre esto hasta ahorita porque fue hace unos días que me di cuenta que habían varias lecciones para mí en esa conversación.

Lección número 1: Nunca subestimes el poder de tus palabras.

¿En qué manera el comentarista dio a entender que ser gay es ser narcisista? La definición de Wikipedia nos ofrece un poco de conocimiento:

“Narcisismo es la búsqueda de gratificación por medio de la vanidad o la admiración egotista de los atributos de uno mismo. El término se originó de la mitología griega, en donde el joven Narcissus se enamoró de su imagen propia, la cual se reflejaba en el agua de una piscina. Salvo el narcisismo principal o el amor propio, el narcisismo se considera un problema en la relación que tiene una persona ya sea hacía ella o hacía un grupo de personas.” 

Para extrapolar de esta definición, lo que la persona intentaba decirme era que el amor gay es un amor o una orientación sexual que se desarrolla al estar tan enamorado de nuestra propia imagen que uno se siente atraído por alguien que refleja esa misma imagen.

Estaba siendo descartado como algo superficial en la naturaleza.

No estaba de acuerdo en ese entonces y sigo sin estar de acuerdo.

Lección dos: Cuando alguien ofrezca su opinión, deja que sea procesada y asimilada. Deja a un lado todo lo que suene a basura.

“Descúbrete a ti mismo, de lo contrario tendrás que depender de las opiniones de otras personas que no se conocen a ellos mismos.” ~ Osho

En general, me gusta discutir y escuchar varias opiniones sin importar el tema. Me gusta aprender de otras personas. Siempre tengo en mente que una opinión no es un hecho, puede que sean piltrafas para una conversación profunda y, además, es saludable el no estar de acuerdo.

La sociedad aprende a través del intercambio de ideas honestas. Es difícil no ser dogmático con nuestras ideas, y supongo que yo estoy siendo dogmática en este momento, cuando digo que ser gay o bisexual no es una característica de narcisismo.

La atracción es enaltecida en nuestro código genético. Somos quien somos, nacimos para amar y experimentar la vida en distintas formas. Yo nací sintiéndome atraída por ambos sexos—es parte de mí, así como mi nariz.

He sido bisexual desde que el espermatozoide conoció al óvulo.

Como mi huella digital, única e imborrable, mi orientación sexual no está basada en la auto- admiración sino en el impulso instintivo de mí ser.

No comprendí lo que significó el comentario acerca de que el amor propio es saludable, la insinuación fue una aberración del amor propio; y eso insinúa que hay algo malo con el amor entre personas del mismo sexo. Supongo que ésta es la parte que he intentado procesar—el decidir si hay algo de verdad o no en ese argumento.

Tal vez es por mi empatía que me molesta ser comparada con un narcisista.

Lección tres: Siempre habrá un malentendido cuando se habla de lo que es el amor gay.

El truco está en no malinterpretarse a uno mismo; se quién eres y vive tu vida.

“La verdad no es algo que está afuera para ser descubierta, es algo dentro de nosotros y necesita ser alcanzada.” ~ Osho

En cuanto a ser comprendida, ya me di por vencida. Entre más me conozco me doy cuenta que ser comprendida es esforzarse por algo que está fuera de mí, cuando sé que lo que necesito lo tengo dentro.

Cuando me veo en un espejo, esa piscina proverbial en la cual Narcissus se contempló, estoy satisfecha con lo que veo.

Reflejada en mi misma y en mi naturaleza sexual, me atrevo a decir que el amor es simplemente amor. No hay nada de malo en eso.

La lección que más aprendí de esa conversación es que estoy encantada con ser quien soy, sin importar las percepciones que tengan otras personas. Siendo yo heterosexual, asexual, gay, o cualquier cosa entre estas, soy alguien que no necesita dar explicaciones ni tampoco ser reparada.

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Link del artículo oríginal:

Being Bisexual Doesn’t Mean I’m This.

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Autor del artículo: Monika Carless

Traductora: María José Barillas García

Editoras: Renée Picard (Inglés) / Yoli Ramazzina (Español)

Foto: Flickr/PHOTO VANOVA

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Monika Carless

Monika Carless, Wild Woman, Witch, Intuitive Coach, lives for the moments where words meet spirit.

A daughter of change, she lives on the magical shores of Vancouver Island, B.C. guiding kindred spirits on their sacred journey through life, sexuality, and relationships. She is the creator of the “Healing Mother Wound through Divine Feminine Wisdom” Workshop leading women worldwide to their sovereignty and empowerment.

This Scorpio loves nothing more than to wander the Underworld and cast spells under a full moon. Monika is also the author of The Dark Pool Trilogy, a delicious tale of erotica, pagan mysticism, and polyamory available through major online book outlets.

She can be reached for coaching and mentor-ship via her websiteInstagram, or Facebook.